¿QUÉ SIGNIFICA QUE UNA OLA ESTÉ LEGALMENTE PROTEGIDA?
Una ola para surfear está legalmente protegida cuando existen normas que de manera efectiva previenen actividades que podrían tener impactos negativos en los componentes físicos de una rompiente y en las condiciones que habilitan su uso recreativo sin riesgo.
¿CÓMO PUEDES PROTEGER LEGALMENTE TUS OLAS?
Las leyes cambian de país a país y, por ello, no hay una fórmula única para proteger tus olas.
Sin embargo, aquí encontrarás una estrategia base que puede guiar tus acciones.
HERRAMIENTAS LEGALES PARA LA PROTECCIÓN DE OLAS
Hay dos tipos de estrategias legales para proteger olas: las reactivas y las propositivas. Las reactivas operan frente a amenazas inminentes, como verás en la sección “¿Qué hacer frente a amenazas?”. En cambio, las estrategias propositivas buscan generar normas o mecanismos formales de protección de olas que prevengan las amenazas, es decir, que resguarden las olas de forma preventiva en el largo plazo. Estos mecanismos ofrecen una garantía de protección más robusta.
¿QUÉ HACER FRENTE A AMENAZAS?
Las leyes cambian de país a país y, por ello, no hay una fórmula única para proteger las olas. Sin embargo, te ofrecemos algunas recomendaciones que pueden guiarte frente a las amenazas más comunes. Hemos identificado seis amenazas grandes para las rompientes y la práctica de surcar olas. Algunas de estas amenazas son bastante reconocidas, como los proyectos de infraestructura insostenible en costas y playas; otras, en cambio, solo han recibido atención pública más recientemente, como ha ocurrido con los efectos del cambio climático.
AVANCES POR PAÍSES
Varios países con olas significativas han hecho esfuerzos para garantizarles protección legal. A continuación, te mostramos algunos casos.





